El capitalismo/el dinero
El rol del dinero en la novela Plata quemada es fundamental por el hecho de que la historia gira en turno a él. Si no fuera por la importancia o la necesidad del dinero, el robo nunca hubiera pasado. Sin embargo, el dinero no juega un rol importante sólo para los criminales, sino para cada persona en la sociedad argentina y uruguaya. El dinero es una necesidad y lo importante, como dice Dorda en la novela, es tenerla. "La plata es como la droga, lo fundamental es tenerla, saber que está, ir, tocarla, revisar en el ropero, entre la ropa, la bolsa, ver que hay medio kilo, que hay cien mil mangos, quedarse tranquilo. Entonces, recién se puede seguir viviendo." (41)
El dinero juega otro papel elemental en la novela, como una solución de problemas. Alberto Martínez Tobar, el personaje que cumple la función del tesoro de la sucursal del Banco de la Provincia, lo que roban los protagonistas, también ve la necesidad del dinero para resolver unos problemas personales que tiene. "Tenía una hija con problemas nerviosos y atenderla le costaba una fortuna. Varias veces había pensado que era posible robar el dinero que le entregaban todos los meses." (30) Este hambre atroz producido por el dinero es la causa básica de la violencia y la corrupción que ocurre en las zonas urbanas de Buenos Aires y Montevideo. Al final de la novela el lector puede llegar a obtener una idea mejor en cuanto al rol del dinero.
"Quemar dinero inocente es un acto de canibalismo." (p. 173)
"Si hubieran donado ese dinero, si lo hubieran tirado por la ventana hacia la gente amontonada en la calle, si hubieran pactado con la policía la entrega del dinero a unda fundación benéfica, todo habría sido distinto para ellos." (p. 173)
Pero todos comprendieron que ese acto era una declaración de guerra total, una guerra directa y en regla contra toda la sociedad." (p. 173)
"Si la plata es lo único que justificaba las muertes y si lo que han hecho, lo han hecho por plata y ahora la queman, quiere decir que no tienen moral, ni motivos, que actúan y matan gratuitamente, por el gusto del mal, por pura maldad, son asesinos de nacimiento, criminales insensibles, inhumanos." (p. 172)
De estas citas, se nota la percepción que tiene la sociedad en cuanto al dinero, y cuando los criminales empiezan a quemarlo, la gente reacciona de una manera media loca. Parece que la matanza de gente fue justificado si los criminales lo habían hecho para obtener dinero. Pero ahora, cuando lo queman, la gente dice que son hombres sin morales. Sin embargo, la acción de los hombres, el hecho de quemar la plata, sigue las reglas del capitalismo y las ideas individualistas tras el capitalismo. Los criminales son sujetos producidos por la sociedad capitalista: desean el dinero, como los demás. El deseo del dinero, la sociedad capitalista, produce sujetos locos: sus propios productos de la sociedad.
La violencia
La violencia es uno de los temas—y puntos de partida para la crítica social—de mayor importancia en Plata quemada. En “The Detective is Dead. Long Live the Novela Negra!”, Glen Close caracteriza la novela negra por su “frank depiction of violence,” un rasgo heredado de la novela hard-boiled estadounidense (154). De una manera típica del género, entonces, Plata quemada expone varios tipos de violencia que contaminan las sociedades urbanas de Buenos Aires y Montevideo. Uno de ellos es la violencia literal; dentro de esta novela Piglia retrata un montón de tiroteos y asesinatos; habla de la tortura; y menciona la violación. Por ejemplo, una escena típica violenta es la siguiente: “De chico la finada madre lo sorprendió cuando cortaba en dos a un pollito vivo con una tijera de esquilar” (66). Esto es un hecho realizado por el personaje Dorda y es muy significativo porque exhibe una violencia sin motivación—violencia por sí.
Otro tipo de violencia expuesta en Plata quemada es la estructural. De acuerdo con el retrato ofrecido en la novela, las sociedades de Buenos Aires y Montevideo son saturados con la violencia. El primer ejemplo de esto es el atraco del Banco de la Provincia en Buenos Aires. Este acontecimiento violento, que incluye “ráfagas de balas” que hieren a espectadores inocentes muestra que, en el contexto urbano argentino de esa época, “Una tarde calma puede convertirse de golpe en una pesadilla” (Plata quemada 38). Un ejemplo de la sociedad uruguaya es el tiroteo que estalla en la calle; la señora Lucía que había llamado la policía al ver que los criminales estaban levantando un coche mira la “verdadera orgía de sangre” por su vidriera y piensa “Mejor que en el cine” (111).
El tercer tipo de violencia predominante en Plata quemada es la institucional. Este tipo de violencia es socialmente aceptable—hasta cierto punto—e incluye la violencia genérica y la brutalidad de la policía. Un aspecto interesante de la narrativa de Piglia es que él vincula mucho las dos ideas por representar la violencia sexual como pertenencia particular del ámbito de la cárcel. Un ejemplo es el comportamiento de “La loca Margarita, un travesti”—ella llena la boca de gilletes y después dice al policía “Si querés te la chupo, querido, pero a mí, vos, no me vas a hacer hablar” (69).
Esta relación demasiada violenta entre los criminales/prisioneros y la policía, además de mostrar una tendencia institucional hacia la brutalidad también demuestra la naturaleza cíclica de la violencia. En varios momentos de la novela, uno de los miembros de la banda criminal recuerda el tiempo que pasó en la cárcel, y es evidente que la experiencia—la violencia sufrida a manos de la policía—inspira la violencia que después profesa en su carrera criminal. La reflexión del Nene refleja bien este concepto: “Cuando salió de la cárcel, pese al dinero de la herencia paterna, influido por los contactos carcelarios…siguió el camino del crimen” (85). El ejemplo del abuso de Malito por un policía y la venganza que luego toma en él hace el círculo vicioso de la violencia más clara aun. “Un bruto de la policía de la provincia” le da azotes y después Malito “lo fue a buscar…y lo ahogó en una zanja” (18-19). Incluso Malito lo viola cuando está matándolo (19). Ambos el policía y Malito siguen la norma de su sociedad y es de esta manera que Piglia realiza una fuerte crítica de la sociedad por el medio de Plata quemada.
La policía
En su libro The Spanish Sleuth, Patricia Hart dice que probablemente el tema más importante en la novela policial española es la corrupción de la policía (24). El hecho de que este fenómeno se extiende a la novela negra latinoamericana está presente en las ideas de Mempo Giardinelli (en la introducción de Latin American Mystery Writers). Según Giardinelli, “In Latin America, there is not only distrust of the police but hatred and anger (Giardinelli xiii).” La desconfianza que los latinoamericanos tienen hacia la ley y las fuerzas pagadas para defenderla tiene sentido dado que la policía trabaja para preservar un estatus quo injusto (Giardinelli xiii).
La crítica de un sistema policial corrupto como un tema de crítica fundamental en la novela negra es muy evidente en Plata quemada. La característica censurable más obvia es la brutalidad que muestran los policías. Uno de los personajes criminales, el Gaucho Dorda, tiene un odio fuertísimo por la policía, un sentimiento que se expone con frecuencia en la novela, cada vez que Dorda mata un policía “porque sí” (Plata quemada 37). La explicación por este odio es sencilla: Dorda piensa que los policías tienen “vocación de verdugos” (Plata quemada 37). La veracidad de este análisis tiene su prueba en los recuerdos de otro personaje también—cuando Nando reflexiona en el momento en que conoció a Malito, recuerda que los dos estaban en el cárcel como prisioneros políticos. Hablando de los policías, dice que “Torturaban a todos los que caían como si fuera un método de identificación” (Plata quemada 58). Otro ejemplo de esta actitud es el estado de la Nena Blanca después de ser víctima de la interrogación policial—viene “muy golpeada, secándose la sangre con un pañuelo” (Plata quemada 82).
Dorda no sólo piensa que los policías son sadistas pero también que son cobardes. Justifica esta valoración al decir que, en contraste con ellos, los criminales, los policías “lo hacen todo por un sueldo” y por lo tanto son más “temerosos” (Plata quemada 144). Aunque la novela no necesariamente confirme que la policía es una fuerza cobarde (presenta algunos policías valientes), sí afirma el hecho de que su trabajo gira en turno al dinero. El comentario hecho por Dorda, que Silva quiere quitar el dinero de ellos y guardarlo (Plata quemada 144) tiene muestras de ser preciso, dado el papel corrupto que tiene el jefe policial en las investigaciones. La naturaleza comprometida del Comisario es evidente en su manera de asesinar al Chueco Bazán—algo inmoral en sí y peor aun cuando hecho por un oficial que supuestamente debe representar la seguridad y la justicia. Esta inconsistencia muestra claramente la crítica que Plata quemada presenta de una fuerza policial corrupta.
La prensa
La prensa tiene un rol imprescindible en Plata quemada. Por un lado, cumple muy bien con su meta de distribuir información a todo el mundo. Se ve este logro en el hecho de que los diarios forman una parte esencial de la investigación que hizo Piglia para escribir la novela. El mismo Piglia testifica a la utilidad de la prensa argentina y uruguaya: “He reproducido libremente esos materiales, sin los cuales hubiera sido imposible reconstruir con fidelidad los hechos narrados en este libro” (Plata quemada 224). Este comunicado queda confirmado por la frecuencia que aparece en el texto, “(Según los diarios)”. Esta habilidad de la prensa para difundir las noticias no es criticable porque eso es, definitivamente, el objeto de su oficio. No obstante, hay un aspecto de la prensa retratada en Plata quemada que sí se ofrece a interpretaciones negativas. Dice en la novela, “Las informaciones en los diarios circulaban entre líneas y había muchas operaciones de contrainteligencia en medio de las noticias” (Plata quemada 50). La utilización de la prensa por otras autoridades—como la policía—no parece tan íntegra con el la meta ideal de un diario, presentar la verdad objetiva para que el público la pueda pensar.
Además de ser una empresa comprometida, la prensa de Plata quemada es bastante sensacionalista. La censura de la novela hacia la manera de que la prensa actúa aparece en la mente de Malito: “De la misma forma repulsiva y abyecta de siempre…los diarios informaban ahora con la desvergüenza y precisión en los que son característicos de la brutalidad con la que tratan los hechos” (Plata quemada 52). Malito piensa eso en el contexto que ha leído en el diario noticias que una niña víctima accidental del atraco tiene la cara convertida “en una cavidad sangrante” (Plata quemada 52). Estas perspectivas de una prensa comprometida y sensacionalista es otra evidencia de la corrupción de la sociedad en general que presenta en Plata quemada. |