“La novela policial ha permanecido como un género altamente popular porque, sobre todo, es placentera y no sería considerada divertida para mucha gente si no fuera también fácil de leer.” (Stavans 45) Puesto que una función de la novela policíaca es entretener, Stavans incluye que un distintivo rasgo de la novela policial latinoamericana es el lenguaje que el autor incorpora en su escritura: una escritura legible, verosímil y entretenida que el lector capta con facilidad. Integrar diálogos alternados es una manera de llegar al lector por producir un estilo de escritura fácil de leer (45). Frecuentemente, el diálogo en la novela negra ocurre entre el detective y los demás personajes, quienes le ayudan al detective a resolver su caso con pasos lógicos. El monólogo interior del detective es otra faceta esencial del lenguaje en la novela policial por el hecho de que es aquí donde el detective sigue los pasos en su mente mientras esté alejado del resto del mundo. El detective tradicional en la novela negra funciona como un ser humano solitario y aislado, normalmente soltero, y es por eso que el monólogo interior es tan necesario; así se capta los pensamientos del detective para que el lector pueda seguir los pasos junto con el detective. Aunque los diálogos son significativos en la novela policial, el lenguaje que se usa entre los protagonistas es tan substancial como el diálogo en sí.
Stavans señala que el diálogo, especialmente entre los criminales o los del bajo mundo, debe ser grosero, prosaico y vulgar para demostrar el habla representativo del mundo criminal (45). Según Close, el estilo de conversar retratado en la novela policial es una reflexión de la vida cotidiana de los protagonistas: pandilleros, asesinos profesionales, criminales (153). Close añade que el enfoque en la novela negra latinoamericana contemporánea es el crimen en sí, no necesariamente en su resolución. Por eso, el lenguaje sigue los modos de la prensa también, una habla morbosa y excesivamente sensacionalista. La función de la vulgaridad del lenguaje entonces es para reflejar el bajo mundo, pero a la vez para mostrar que la sociedad capitalista ha sido un factor en la producción de la criminalidad y violencia, y además la corrupción presente en Latinoamérica en esta época (Close 152). Teniendo estos conceptos en la cabeza, analizamos la novela Plata quemada.
Para empezar, es fundamental tener en cuenta que Ricardo Piglia escribe su propia adaptación de un hecho real en la historia argentina, y por eso su novela rompe el molde tradicional de ficción policiaca. Piglia no intenta resolver un crimen, sino contar una historia verdadera por medios distintos, por los cuales incluyen entrevistas personales, extractos de diarios distintas, testimonios, archivos y documentos policiales. La novela en sí es una mezcla de varios fuentes diferentes; una construcción de la historia de un robo que tomó lugar en 1965 en Buenos Aires, Argentina y Montevideo, Uruguay.
Aunque Piglia emplea técnicas tradicionales de la novela negra, no es una presentación coherente, ni lineal, ni conservadora de la trama. Su novela es una excepción notable que incorpora ideas innovadoras que redefinan los límites de la novela policial en Latinoamérica. Abajo se encuentra las varias técnicas que Piglia utiliza en la novela Plata quemada, con descripciones de la importancia y función de cada una de ellas.
Ejemplos del lenguaje empleado en Plata quemada
1. Diálogo alternado
Como dicen Stavans y Close, el diálogo alternado es necesario en la novela policial por el hecho de que es legible y divertida leer.
Un diálogo entre Emilio Renzi y el Comisario Silva:
-Son enfermos mentales.
-Matar enfermos mentales no está bien visto por el peiodismo. Hay que llevarlos al manicomio, no ejecutarlos... (p. 178)
Los diálogos en Plata quemada no son largos, sino cortos a causa de la construcción de la novela. Piglia integra más extractos de la prensa y otros fuentes en vez de crear mucho diálogo.
2. Monólogo interior
Aunque Ricardo Piglia realmente no integra un detective per se para resolver el crimen, todavía se encuentra un monólogo interior entre los protagonistas en la novela. La función, que se difiere a la función tradicional de la novela negra en seguir los pasos del detective, es conocer los pensamientos de los personajes, que en este caso, son los criminales. Piglia deja al lector entrar en un mundo probablamente desconocido, el bajo mundo de los asesinos. Así, el lector capta o comprende los motivos de los criminales, y también puede funcionar para que el criminal se vea como una victima de la sociedad. Eso se ve en el monólogo de Nene en el siguiente ejemplo.
-"En cana (contaba a veces) aprendí lo que es la vida: estás adentro y te verduguean y apredés a mentir, a tragarte la vena. En la cárcel me hice puto, drogadicto, me hice chorro, peronista, timbero, aprendí a pelear a traición, a partirle la nariz de un cabezazo a tipos que si los mirás torcido te rompen el alma, aprendí a llevar una púa escondida entre los huevos, a meterme las bolsitas con la merca en el ojo del culo, me leí todos los libros de historia de la biblioteca porque no sabía que hacer, me podés preguntar quien ganó la batalla que se te cante el año que quieras y yo te lo digo, porque ne la cárcel no tenés un pomo que hacer..." (p. 85-86)
Piglia emplea varios monólogos en su novela, especialmente monólogos de los criminales. Este sólo es un breve ejemplo de un monólogo de Nene.
3. Expresiones cotidianas/coloquiales: Lunfardo
Para captar el interés del lector, es fundamental usar una habla cotidiana, que en este caso es el lunfardo, el idioma coloquial de la Argentina. Federico Cammarota explica: "Al modo de sus semejantes, el lunfardo carece de sintaxis y es fundamentalmente metafórico, figurativo, convencional y alegórico, tanto como construido a expensas de grandes corrientes migratorias, según ya lo hemos consignado: españoles (con sus modismos jergales), italianos, portugueses; sajones (en menor escala), a tiempo que se apropia de vocablos pertenecientes a los primitivos pobladores; guaraníes, quichuas; o bien moderniza algunos elementos del lenguaje gaucho y del esclavo colonial." (8) Se percibe que el lunfardo tiene raíces de varios idiomas y es el habla típico del pueblo argentino. Aunque algunas palabras del lunfardo son vulgares, en este ejemplo sólo mostrarémos expresiones cotidianas usadas por la mayoría de la gente, no necesariamente los criminales.
-...No seas yeta... (p. 27) (yeta = mala suerte, desgracia)
-...¿Qué hacés huevón? (p. 74) (huevón = tonto)
-...eran lonyis, ex convictos... (p. 37) lonyi = loco
-...es un bulín en un barrio bacán... (p. 13) (bacán = opulento, rico, privelegiado)
-...en cana (contaba a veces)... (p. 85) (cana = cárcel, policía)
4. Habla cotidiana de un criminal: Vulgaridad
Aparte del lunfardo, que se usa la población en general, los criminales tienen su propia manera de hablar que consiste en vulgaridades. Esa vulgaridad es una técnica que usa Piglia para demostrar o retratar el bajo mundo. Su habla refleja la violencia, corrupción y criminalidad desde la perspectiva del criminal. Aquí hay varios ejemplos de palabras o expresiones vulgares encontradas en la novela.
-...se sacó la chota y empezó a mear.(p. 74) (chota = miembro viril)
-...Te voy a llenar la pija de mierda... (p. 106) (pija = miembro viril) En este caso, la vulgaridad de expresión se ve en una escena casi romántica entre Margarita y Nene. Así se hablan entre ellos, pero para los que están fuera del mundo criminal, su habla es vulgar.
-...Tenían que esperar que llegara Malito con un coche nuevo y los pelpa y rajar con él a la madrugada para el norte... (p. 132) (rajar = escapar / huir)
-...volvió a ponerse tenso porque vio al tipo salir del banco con el portafolios y la guita. (p. 31) guita = dinero
-...como si fuera un tira de civil. (p. 15) (tira = Agente de la Policía de Investigaciones)
5. Habla estándar de la Argentina: El Voseo
Por si acaso, el uso de 'tú' no es parte del habla estándar de la Argentina. En los siguientes ejemplos se puede ver el uso del voseo, que es parte del habla estándar argentino. Para más información, se puede consultar el link a la derecha de esta página que explica las reglas del voseo argentino.
-...Sos un poco confusa, me parece. Hablás de más como una gallina uruguaya... ¿O sos cana? ¿Sos cana? ... ¿Sos la mujer policía de la brigada de Pocitos? (p. 93)
6. Extractos de la prensa
Estos ejemplos proveen una idea de como la prensa sensacionaliza los eventos, y también como los incorpora en su novela.
-...Se lo había dicho al jefe de policía por el portero eléctrico y la noticia había rebotado en la tele, como una prueba (según los periodistas) de que los delincuentes estaban dispuestos a jugar con la vida de todos los implicados en esta complicada operación de rescate. (p. 145)
7. Extractos de testimonios
Los testimonios son parte de otra técnica que utiliza Piglia en construir la novela. Aquí se puede ver las reacciones de la gente alrededor, los testigos, quienes no son parte del crimen en sí, pero sólo ven los sucesos.
-...Y después de todos esos interminables minutos en los que vieron arder los billetes como pájaros de fuego quedó una pila de ceniza, una pila funerraria de los valores de la sociedad (declaró en la televisión uno de los testigos), una columna bellísima de cenizas azules... (p. 174)
***Las definiciones y clasificaciones del lunfardo y las palabras vulgares vienen de Diccionario de voces lunfardas y vulgares, de Fernando Hugo Casullo. Fue publicado en 1964, entonces el habla cotidiano del pueblo argentino seguramente ha cambiado desde los años 60. Por eso, algunas de las palabras vulgares tal vez ya no sean vulgares.***
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