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La Novela Policial Contemporánea
en América Latina
  
 

 


La crítica social

 

     

Introducción             

Según Amelia Simpson (12), una de las características de la novela negra latinoamericana es que se predomina una vista crítica y cínica sobre la sociedad.  En Los siete hijos de Simenon, es evidente que el autor, Ramón Díaz Eterovic, no faltaba de incluir esta característica.  Se nota abajo, a través de algunos ejemplos, estas características relacionadas con el capitalismo, el posrevolución, el medioambiente, y la policía.

Crítica del capitalismo y la corrupción del dinero
           

El protagonista Heredia es un lienzo para que Eterovic pueda pintar aspectos negativos del capitalismo.  Se nota que la crítica social es muy compleja, así que las citas pueden tratar de más que un aspecto social a la vez. 

Heredia cita al autor Manuel Rojas:
-Dame tiempo para gozar del cielo, del mar, y del viento y prosigue vendiendo tus quesos y tus preservativos; dame tiempo para vivir y muérete contando tu mercadería, convenciendo a los estúpidos de la bondad de tu programa de gobierno, leyendo tu diario o traficando con tus productos, siempre más baratos de lo que los pagas y de lo que los vendes. (página 37, edición LOM)

Heredia dice:
–El dinero mueve montañas…Antes las discusiones eran ideológicos, de fe y principios, ahora son sobre dólares, índices de ventas y apariencias.  La moral se rifa por cuatro chauchas. (página 23, edición LOM)

Bernales está hablando con una señora, una conocida del Gordon.  La señora dice:
–Si fuéramos ricachones ya habrían pillado al culpable. (página 124, edición LOM)

El mensaje es más obvio en algunas citas.

Campbell, el periodista, dice:
–Los peces gordos engullen todo lo que se les cruza en el camino. (página 241, edición LOM)

Heredia reflexiona:
Mientras caminaba hacia la oficina advertí los cambios del barrio en los últimos meses.  Algunas viejas tiendas de la calle Puente había desparecido y en su lugar se alzaba un mall donde los santiaguinos de medio pelo iban a endeudarse con fervor de feligreses.
(página 71, edición LOM)

Un anciano habla con Heredia:
–Recibo cuarenta mil pesos al mes.  Gasto diez en la pieza que ocupo con mi vieja y me quedan treinta mil para gastar durante el mes.  Los elementos los pido al fiado en el almacén del barrio.  Y no piense que compro muchas cosas.  Pan, té, arroz, un litro de aceite para untar el pan.  A veces un kilito de manzanas y se acabó.  Además mi mujer está enferma– dijo mostrándome la receta–.  El remedio cuesta seis mil pesos.  ¿Qué hago? ¿Le pago menos al almacén? ¿Dejo sin remedio a la vieja? ¿Qué clase de vida se puede llevar así?  Desde los quince años me partí el lomo trabajando en una imprenta.  Le hice a todo.  Chongüero, linotipista, guillotinador, prensero.  Y de pronto de dejó sin caer la edad y me fui a la calle casi con lo puesto.  ¿Usted cree que es justo, señor? (página 88-89, edición LOM)

Heredia golpea y amarra a Diocares en el centro comercial y la gente sigue comprando como nada había sucedido:
El centro comercial seguía con su ritmo alocado y sin pausas.  La gente entraba y salía de las tiendas, y en sus ojos había un brillo extraño, como si todo lo que en ese instante veían fuera el reflejo de un sueno luminoso del que no sabían como despertar.
(página 233, edición LOM)

Crítica de la posrevolución

En la novela hay varias referencias al golpe militar que quito el poder de  Salvador Allende y lo dio a Pinochet.  Esta dictadura duró hasta 1990 cuando la democracia volvió con el presidente Aylwin.  Según la novela, a pasar del regreso de la democracia en 1990, los problemas sociales creados por la dictadura no se resolvieron. De acuerdo con García-Corales (60), la percepción de Heredia sobre la años 80 y 90 en Chile es incrédula y desencantada desde que los mismos que tuvieron control durante la dictadura sigue teniendo el control económico hoy en día.  García-Corrales (60) sigue diciendo que «el Chile de hoy no es cómodo para Heredia, como no lo es para miles de chilenos que quisieran ver un país mas equilibrado y menos banal.» Los comentarios de Heredia y otros en la novela sobre el pasado y el presente indican que los cambios que resultaron de la revolución aún tiene un gran impacto en la sociedad chilena.

Una conversación entre Campbell y Heredia:
C: – Tiras nostálgico de Pinochet contra tiras democráticos.  No es un mal tema Heredia.  Podrías sacar punta al lápiz con eso.
H: – Líos políticos! Siempre tropiezo con ellos.
C: – Hice mis averiguaciones.  Gordon era militante del partido Democrática Cristiano.  Después del setenta y tres, colaboró con los milicos y antes que asumiera Aylwin, se golpeó el pecho y volvió al redil.  No fue el único, aunque él no obtuvo beneficios con la reconversión y debió seguir en su cargo dentro de la Contraloría.
(página 100, edición LOM)

Heredia reflexiona:
A veces miraba hacia atrás en el tiempo y me veía comprometido en empresas vagas, desgastadores, de las cuales al cabo de unos meses nadie se acordaba.  Sólo con la manía de recomponer el pasado, sujeto a lo inexistente, como un bote que eternamente se empeña en navegar contra la corriente. Tal vez, como otros amigos a los que había conocido en el pasado, comprendí quienes controlan el mundo no admiten cambios que afecten sus gordas bolsas de intereses y miserias. Y por eso, para invertir el fuego triste de la derrota había que acumular la esperanza y las ideales.  Y eso no era fácil.  Muchos de esos amigos estaban muertos.  Otros cambiaban sus vestiduras y aprendían los nuevos pasos de un baile que los enloquecía, hasta que olvidaban lo más puro y simple que había en ellos. (página 36, edición LOM)

Heredia pregunta a Don Anselmo:
¿Qué pasa? Te dejo solo unos meses y tragas las pastillita de postmodernismo.  Seguro que estás lleno de tarjetas de crédito teléfonos celulares. (página 42, edición LOM)

Heredia queja a Bernales:
–Hace años que la justicia dejó de ser una vara de medida.  Existe en los libros, se habla de ella en los discursos, pero nada más.  Frases huecas.  El circo prende sus luces, pero los payasos siguen siendo pobres.  Este país no tiene arreglo porque cambió las utopías por la fanfarria, la verdad por los acomodos, la lucha por el consenso.  Nos vendimos o nos vendieron. (página 129, edición LOM)

Crítica del descuido del medio ambiente

Verónica habla con Heredia:
– Me llamo Verónica Jéldrez y trabajo en una consultora especializada en estudios de medio ambiente.  Contaminación, residuos tóxicos, protección de la fauna.  Como usted podrá imaginar, trabajo no me falta. (página 14, edición LOM)

Ballinger habla con Heredia:
– Los Chilenos no tienen conciencia ecológica.  Congestión vehicular, chimeneas, corte de bosques en el sur, extracción de locos, salmoneras que contaminan.  Tantos recursos perdidos.  Un día la caquita les va llegar [sic] al cuello y no van a saber de qué se trata.  Gaschil es un nombre de una empresa americana que quiere construir un gasoducto entre Argentina y Chile.  Fea cosa.  Si la construcción no se hace bajo severos controles se puede destruir la naturaleza y generar un grave peligro ambiental. (página 117, edición LOM)

Heredia con Bórquez:
Heredia piensa: «Observé los afiches colgados de las paredes.  Pesca indiscriminada, tala de bosques, polución química, niños desnutridos, armas nucleares.  Los temas para protestar eran muchos y el tiempo, poco.»
            – ¿Tiene solución todo eso? – pregunté indicando los afiches.
            – ¿Quiere que le responda con la verdad o con el discurso?
            – Prueba con el discurso.
            – Es necesario colocar los problemas ecológicos en el centro de las preocupaciones de los gobiernos, desenmascarar a los que comercian con la naturaleza y la fauna.  Es necesario poner fin a la producción y consumo indiscriminado, a los lujos innecesarios…
            – Ahora, dígame la verdad- interrumpí.
            – El mundo se agota y no lo queremos aceptar.  Estamos jodidos.
(página 184-185, edición LOM)

Heredia reflexiona: 
Desde la ventana veía un horizonte de esmog que se recostaba, espeso y turbio, sobre las siluetas fantasmales de los edificios ubicados al oriente de la ciudad.  Habían pasado dos días desde la última llovizna y sin embargo la masa gris había reaparecido a las pocas horas, borroneando de una plumada los perfiles cordilleranos y el descolorido cielo de Santiago.  Cerrar industrias, reducir los autobuses y vehículos, cuidar los bosques y declarar al aire un buen insustituible, parecía ser la solución.  Pero eso no pasaba de ser un sueno.
(página 227, edición LOM)

Vicencio habla con Heredia
– Es normal que las empresa que participan en licitaciones traten de obtener ventajas.  Por lo demás, si he de ser franco, pocos contratos están exentos de interferencias.  Desde la construcción de carreteras hasta la compra de tarjetas navideñas, todo pasa por contar con ciertas relaciones.
(página 275, edición LOM)

143 Bórquez con Heredia
El trazado debe pasar lejos de los poblados.  Así, se evitarán desgracias en caso de filtraciones o roturas, y sus características estarán de acuerdo con las condiciones sísmicas de la zona.  Los ductos deben ser instalados a mayor profundidad y hechos con materiales resistentes.  Sabemos que la empresa que lo construirá ha hecho trabajos en Canadá y Estados Unidos, y que ha habido problemas de raíz de la mala calidad del trabajo.
– Hacer otro trazado tendrá mayor costos- interrumpí
– Desde luego.  Pero un costo que se puede asumir si es que dejan de gastar  
      dineros en publicidad, en relaciones públicas o en sensibilizar a los técnicos   
      del gobierno.
– ¿Está hablando de coimas?
– Un soborno puede tener muchas características.
– Podría tocar a gente de la Contraloría General de la República.
– El dinero fácil siempre resulta atractivo…

Crítica de la desconfianza de la policía


Patricia Hart (24) dice que la desconfianza de la policía es probablemente la característica más notable de la novela negra española. Lockhart (xviii) reitera esta característica de la novela negra diciendo que en Latinamerica no unicamente hay desconfianza con la policia, sino tambien odio y enojo.  Este componente de la novela negra es muy evidente en Los siete hijos de Simenon.

Heredia dice a Bernales:
– Te respondo con una cita de Jean Cocteau: “Prefiero los gatos a los perros porque no hay gatos policiales”.
(página 109, edición LOM)

Bernales revela la corrupción de la policía:
– Al comienzo el trabajo era interesante, novedoso.  Se ajustaba a la imagen que tenía mientras estaba en la escuela- dijo Bernales-.  Después, en cuanto perdí la inocencia y aprendí las rutinas cotidianas, conocí su lado oscuro.
(página 128, edición LOM)

Bernales habla más de la corrupción policial:
– Hoy entregué a mi superior un informe relacionado con el lavado de dólares provenientes del narcotráfico.  Fechas, transacciones, nombres.  ¿Sabes lo que hizo?  Rompió el informe y luego dijo que no me metiera en las patas de los caballos.  Que esos nombres pertenecían a gente que había financiado varias compañas de senadores y que él quería terminar tranquilo su carrera.
(página 164, edición LOM)

 

 

 

 


 


 


 

 
 
 

 
Author

Ramon Díaz Eterovic y La Novela Negra
La autora Patricia Espinosa H comenta en los núcleos de la escritura del autor chileno.

Corrupción y utupia en Los siete hijos de Simenon
Esta crítica de la novela considera la representación de la corrupción en Santiago, Chile.

Las crónicas de Heredia en el Chile actual
Una investigación compleja de la representación de los problemas sociales en la obra de Díaz Eterovic

The Nature Concervancy in Chile
"Quien no conoce el bosque chileno, no conoce este planeta." -Pablo Neruda

Noticias Chilenas
Gold Mining Project Threatens Andean Glaciers

 

 

 
 
         
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